Suscribirse: Posts | Comentarios

Panorámica: óscares y demás mandanga

1 comentario

Bueno, vamos a ver si me centro un poco y os hablo de lo que me ha parecido el resultado de la ceremonia de ayer, a la que, pese a todo, no me invitaron. Trazaré sólo los bordes de mis opiniones para que vosotros podáis ir rellenando los huecos con los colores de las vuestras.

- “Slumdog millionaire”, fabulosa. Acudí a verla sin saber nada de ella, como siempre procuro hacer, y me sobrecogió una historia que te sacude fuerte y flojo de forma alternativa. Estructura narrativa, ambientación, ritmo, interpretaciones… y ese inconfundible difuminado marca Danny Boyle. Que sí, que es la mejor de las cinco. ¿Que son ocho óscares? Pues guay.

- Kate Winslet como mejor actriz principal… Bien. La chica ya ha demostrado que tiene más registros. Así nos lo ha demostrado en “Revolutionary road” y en “The reader”, desarrollando dos papeles de mujer atormentada que han coincidido en nuestros cines y en los que podréis apreciar que casi repite el personaje. Por si no había quedado claro, la chica de “Titanic” se nos ha hecho mayor. Pues nada, que el óscar le sirva cómo incentivo y siga evolucionando, que luego esta gente se estanca en la bipolaridad y no hay quien los saque.

- El guión original para “Milk”. Pues qué queréis que os diga… Mirad, Sean Penn está muy bien, y probablemente merezca el dorado galardón de ayer (y van dos, tras “Mystic River”), pero el guión original… No sé si la habéis visto, así que seré prudente en el destripe, pero ni el “Jesús de Nazaret” de Zefirelli me pareció tan hagiográfico. El guión de “Milk” me pareció brusco en su introducción, simple en su desarrollo y tópico en su desenlace. Vale, fue una historia real, pero me da que demasiado adornada con ese idealismo tontorrón y desfigurativo que impregna y edulcora tantos biopics políticamente correctos hechos a medida del óscar (”Descubriendo nunca jamás” o “Una mente maravillosa”, por citar dos). El mejor guión original de este año, digan lo que digan los académicos, es el de “Wall-E”.

- La perdedora: “El curioso caso de Benjamin Button”. Tres óscares técnicos. Albergo sentimientos contradictorios en mi corazoncito. Las expectativas eran enormes y salí del cine con la sensación de haber visto una gran película con notables bajones de tensión. En mi opinión, más minutaje del requerido para una peli que por momentos me recordaba más al “Big Fish” de Tim Burton que al David Fincher de “Seven” o “Zodiac”. “El curioso caso de Benjamin Button” es el ejemplo de superproducción muy bien rodada, agradable de ver y representante de los óscares clásicos: grandes historias ambientadas, a ser posible, en Estados Unidos (¿os acordáis de “Forrest Gump”?). Pues nada, giro copernicano. Quizá la película, al igual que su protagonista, ha nacido vieja.

- Y, cómo no, para el final, nuestra Pe. Guay del paraguay. He podido ver y oír a María Elena en versión original y mejora notablemente. No es ni el mejor papel de Pe ni, desde luego, la mejor película de Woody. Pero sí señora. Para ella el óscar, que se lo merece, aunque sea por “Volver” con efectos retroactivos.

Óscares irregulares para un año más bien flojo. Sigue pareciéndome triste a España lleguen las candidatas cuando las seleccionan, pero eso ya es otro asunto.

  1. Lo mejor del óscar de Penn, la dedicatoria: tiene gracia que hace tres meses abolieran el matrimonio homosexual y ahora le den un óscar por interpretar a un homosexual. Por cierto, ¿no tenía otro óscar por Pena de Muerte? No he visto Slumdog ni The Reader, pero estoy de acuerdo con el comentario de El misterioso caso… (ya te remito a mi post en tu crítica de La Duda), y también con lo de Penélope: no es su mejor papel, de la película de Woody ya hablamos largo y tendido, pero tanto la una como el otro se merecen un reconocimiento de vez en cuando.

Deja un comentario